miércoles, noviembre 1

El primer vapor dejó un último aliento


*Eran las primeras horas del día cuando ocurrió todo

Los Mochis, Sin.- Al recibir un manotazo de brisa Alejandro Apodaca olvidó por un instante sus congojas. Sus manos enguantadas sujetaban los controles con un ademán de caricia mientras el tren dejaba atrás las marismas de Topolobampo.
En una fracción de segundos pensó con optimismo en el fajo de la próxima quincena salarial. La mañana del 5 de diciembre la máquina 140 que operaba explotó en mil pedazos y los fragmentos cubrieron más de 20 metros de vía.
Algunos trozos de piernas y brazos mezclados con metal quemado fueron encontrados más allá, rumbo a los esteros resecos de la bahía. En la 140 también viajaban los garroteros Aniceto Luque y Jesús Gastélum; y el conductor Mariano Romero.
Alejandro Apodaca llevaba un paño rojo atado al cuello y una leontina de donde pendía un reloj que lucía con cierto orgullo. Esa mañana se despidió, desde la máquina, con un leve movimiento de manos. Se había asegurado que los contenedores de agua, ya vacíos, estuvieran sujetos a las paredes de los vagones, y hubo un momento en que lo vieron levantándose la gorra reglamentaria para rescarse la cabeza.
A todo mundo le dolió su muerte, pero fue más el pesar por la desaparición del nuevo tren que los trabajadores habían inagurado hacía apenas unas semanas con chiflidos entusiastas. La máquina 140 era la primera locomotora con que los colonos contaban para efectuar sus planes de trabajo.
Los moradores del recién fundado pueblo habían estado ambicionando, en 1949, establecer un medio de transporte que trajera las provisiones que entraban por el puerto de Topolobampo.
El arribo de la 140 causó una especie de desconcierto. Era una chatarra inservible a la que solamente se le podía mirar con desconsuelo. Sin embargo, Gabriel Ranao, Jesús Cruz, Rudy Ochoa y Lalo Carlón decidieron echarla a andar.
Después de meterla a un taller que llamaron “La Casa Redonda”, la 140 era objeto de orgullo para los ferrocarrileros que habían participado en su reconstrucción. También causó alegría en los comerciantes, desesperados por tener una sistema de transporte entre el puerto y el pueblo.
Eran días de apremio, en que los hombres trabajaban con una laboriosidad de hormiga ensamblando un ingenio para la molienda de la caña de azúcar, un proyecto ambicioso, bastión de desarrollo, ejecutado sin vacilación por el estadounidense, Benjamin Francis Johnston.
El jubilado ferrocarrilero, Juan Hubbard López, de 71 años, tiene los ojos iluminados por el recuerdo. Al evocar su trabajo como mozo en La Casa Redonda dice: “... fue algo que no sólo a mí me conmocionó, sino a todo el pueblo”–0-.

domingo, octubre 29

BRACEROS VETERANOS EXIGEN JUBILACION


Los Mochis, Sin.- El coordinador de la Alianza Bracero Proa, Ramón Rubio Medina demandó al gobierno del presidente Vicente Fox la restitución de las jubilaciones de más de 9 mil ex trabajadores que laboraron en Estados Unidos bajo convenios bilaterales.
Un grupo de más de 40 veteranos enardecidos se reunió, este domingo, en el Parque Sinaloa de esta ciudad para definir los detalles de su lucha legal contra el gobierno foxista.
El departamento de Trabajo de Estados Unidos permitió que trabajadores mexicanos ingresaran a ese país a trabajar en la agricultura, de tal manera que entre 1942 y 1964 fueron miles quienes cruzaron la frontera a cumplir con temporadas de trabajo legalmente convenidas.
El gobierno estadounidense, por ejemplo, expidió a Amador Vela un convenio llamado Employer Assigmnet Manifest of Mexican Workers para que él laborara en los campos agrícolas de Eagle Pass, Texas. De su salario, sus patrones le descontaron el 10 por ciento que transfirieron al gobierno mexicano para que éste se lo devolviera como jubilación.
Durante 22 años el gobierno mexicano estuvo recibiendo los ahorros de estos braceros comprometiéndose a reembolsarlo. Ahora que los trabajadores están de regreso, cansados y viejos, reclaman sus ahorros.
Rubio Medina dijo que los braceros demandantes negociaron con el gobierno el pago de 350 mil pesos para cada uno en el 2002, “pero se les hizo mucho” –añadió- y quedó en 100 mil pesos. Esa cantidad se redujo cuando el gobierno creó un fondo social de 38 mil pesos por trabajador.
Hay personas que trabajaron más de 12 años y la cantidad que el gobierno pretende darles es mucho menor que lo que les corresponde, expresó el líder.
Los ex braceros, ahora hombres que sobrepasan los cincuenta años, formaron la Alianza Bracero Proa, vigente en todo el país, y están formalizando pleitos legales contra el gobierno. “Es una lucha de gestión y nos nos vamos a salir de ella”, expresó Rubio Medina ante los demandantes –0-.

viernes, octubre 27

En peligro, la selva amazónica




El Congreso brasileño está votando la aprobación de un proyecto que reducirá la selva Amazona a un 40por ciento de su tamaño actual.

La selva amazona es responsable del 20 por ciento del oxígeno que respiramos, y contiene el 30 por ciento del agua dulce del planeta en su caudal.

Además, un 60 por ciento de los medicamentos usados en la lucha contrael cáncer provienen de plantas que se encuentran sólo en su vegetación.

El área que se va a deforestar equivale a cuatro veces al tamaño de Portugal y se usará para agricultura, ganado y extraccón de madera.

El suelo se vuelve inútil sin la selva, ya que tiene una acidez muy alta y el suelo fértil dura pocas décadas. La región es además propensa a deslavarse. El resultado será un paisaje árido.

En este momento más de 160 mil kilómetros cuadrados de selva son deforestados con la misma intención por la que después serán abandonados y serán convertidos en desierto.

martes, octubre 24

Los sueldazos de los funcionarios de Ahome


Los Mochis, Sin.- Los funcionarios públicos en Ahome gozan de sueldos superiores a los que tiene cualquier obrero, campesino o trabajador medio en el país.
La tabulación de remuneración de la Coordinación de Acceso a la Información indica que el Presidente Municipal, Policarpo Infante Fierro gana 46 mil 18 pesos mensuales; y el Secretario de Seguridad Pública y Tránsito, Herman Leuffer Mendoza percibe, por el mismo periodo, 44 mil 973 pesos.
En un escalafón descendente, el Secretario del Ayuntamiento, Roberto Hernández Velázquez; y el Síndico Procurador, Juan Francisco López Orduño ganan salarios que ascienden a 39 mil 278 pesos.
Estas cantidades son menores que las que perciben los gobernadores, pero son superiores a las que podría aspirar el ciudadano medio en cualquier ciudad de México.
Guillermo Aguirre Borboa, Tesorero Municipal, percibe 33 mil 278 pesos, y debe estar preguntándose por qué el Secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Filiberto Ayala Bobadilla gana 37 mil 791 pesos.
En el rango de presidentes, directores y secretarios, María del Rosario Cañedo Olguín, Directora del Instituto Municipal de la Mujer percibe la cantidad más baja: 4 mil 122 pesos, en contraste con el Director de Atención a la Juventud, Roberto Hernández Calderón, quien gana 14 mil 966 pesos. Hay una diferencia mayor de 10 mil pesos entre el funcionario que responde a las necesidades de los jóvenes y al de las mujeres, y aquí se precisa saber si existe algún criterio que avale las diferencias de escalafón, ya que tanto jóvenes como mujeres conforman una sociedad de iguales derechos y obligaciones.
En las dependencias gubernamentales hay códigos de ética que prohíben el nepotismo y el tráfico de influencias. En esta relación sale a relucir que Roberto Hernández Calderón es hijo de Roberto Hernández Velázquez.
La política como un modus vivendi lejos de concienciar sobre la pobreza que vive la población crea un dique entre los funcionarios y los sectores sociales. Es difícil que una élite gubernamental de este tabulador se solidarice con un obrero o un campesino porque uno ve al otro desde un buque diferente. Mientras uno come caviar y toma fotografías; el otro rema y se enfrenta al hambre, y es posible escuchar el tono delicado con que uno le dice al otro: disculpa, pero no estamos en el mismo barco-0-.

viernes, octubre 20

PESCADORES SUMIDOS EN EL FANGO DE EL COLORADO.



Francisco Agranón Castro, al momento de capturar una jaiba que decidió vengarse. Poco después unas tenazas inmovilizaron la mano del pescador.





El Colorado, Sin.- Los reglamentos miopes de pesca, la mala administración de las cooperativas, la división de gremios y la corrupción de los dirigentes ponen en estos momentos a la pesca ribereña en crisis.
El sol atronador del mediodía hace detestellar prismas en el estero, y más adelante la bahía yace plácida brillando como un espejo. En sus orillas, las casas descabezadas en sus techos y descascaradas sus paredes se amparan bajo las bondadosas frondas. Los pescadores de El Colorado suspiran mientras esperan con añoro la bonanza de unos días que no volverán.
Ramón Zavala Talamante, de 52 años, rememora los tiempos en que la pesca era abundante. “Había róbalo, pargo, mero, corvina, aparte de camarón”, dijo.
Sentado en el porche de su casa, Zavala Talamante, hombre de familia, empeñado en continuar con el único oficio que conoce, relató que su casa la construyó gracias a las ganancias que le dejó la pesca en 1981, cuando cobró noventa millones de viejos pesos al fin de una jornada de diez días. En esos tiempos nos azotaron tres ciclones. Nuestra casa era de madera, por eso decidimos hacerla de material, relató.
De las mil viviendas que se estima que hay en este campo de pescadores, la de la familia Zavala Preciado, tiene el número 51. Aunque austera, está bien cimentada, sostenida con pilares y viguetas; apostada a las orillas de la avenida México.
Más adelante están las pequeñas chozas, las piezas de un solo cuadro de ladrillo, en cuyo patio una letrina protegida con sarapes despide el olor de los orines. La pobreza es visible; y la drogadicción y el alcoholismo deambulan como fantasmas amenazando a la población.
El trazo de las calles es simétrico, pero carece de asfalto. Los automóviles circulan hundiéndose en una superficie terregosa y precipitada, que levanta un polvo fino en las sequías y se hunde aun más durante las lluvias.
En los últimos veinte años ha habido un retroceso económico, pronunció Zavala Talamante. La población ha crecido el triple en 20 años; las fuentes de trabajo son escasas y la vida, precaria. “Le hemos dado una sobre explotación a la bahía. Antes éramos menos de 80 lanchas, ahora hay más de 200”, mencionó.
El descrédito del cooperativismo por parte de Zavala Talamante, asimismo, le ha orillado a trabajar de manera independiente. Las despensas que distribuye el gobierno a través de las cooperativas no valen la pena. Los dirigentes omiten informar y administran con deficiencia. Al pescador le va mejor cuando trabaja por su cuenta, dijo.
Ahora que la pesca es pobre, los precios están por los suelos y no hay dinero –expresó- fui a buscar a mi sobrino y él me contestó: “hay que vender el quipo y comprar armas”.
Olga Preciado de Zavala se sienta en una silla después de una mañana de cocina y limpieza. Con voz apacible nos dice: "Yo tenía seis años cuando ese entonces. Mi mamá les daba de comer a los pescadores que estaban acampando". Las casas en ese entonces tenían techos enramados. También había galerones de madera, y cada una de sus habitaciones era ocupada por una familia.
Bajando por una de las calles del campo pesquero se encuentra un tablero de casas con fogatas en los patios, donde las mujeres cocinan y descarnan jaiba. Sobre una de las mesas hay recipientes donde la blanca carne va completando un kilo que se vende a 70 pesos. Irma Caballero Rosas dice que saca un promedio de tres kilos diarios, lo que le da una ganancia mayor que la que proveen los salarios que las plantas procesadoras dan a sus obreras.
Los pescadores Pedro Chorcha, Rosario Ochoa y Enrique Atondo regalan las jaibas que resultan chicas para las empresas compradoras. Irma Caballero aprovecha este regalo y lo convierte en un negocio del que vive toda la familia.
El pescador Francisco Agranón Castro ha estado inactivo desde que le robaron su motor de borda, y le ha sido imposible comprar otro. El gobierno entregó un lote de motores a los pescadores, pero las federaciones –dijo- están encabezadas por dirigentes oportunistas, quienes se quedan con los beneficios destinados a la mayoría.
A excepción del programa Progresa, que atiende con becas escolares a nuestros hijos –añadió- los pescadores de este campo ven pasar frente a sí las aportaciones que paran en las manos de líderes cooperativistas, denunció.
Además, dijo, la falta de oportunidades de trabajo en este lugar hace que los jóvenes se vayan al norte.
Las pangas de 23 pies de longitud, se deslizan por la superficie mansa de un estero adornado por los densos follajes de los manglares. Rumbo al oeste el mangle se separa y aparece un una bahía donde es posible ver más barcazas encopetadas con velas.
El miércoles 19, a las cuatro de la tarde los pescadores hicieron otro intento: apagaron los motores para evitar, con el ruido, la huida de los camarones. Sin embargo, éstos ya se habían ido a las aguas profundas, y sólo quedaban las larvas.

Salen a la captura de precio por kilo

Los pescadores están sentados bajo las sombras de los árboles, esperando que el tiempo les remiende los trapos rotos. Otros, han decidido poner en veda la pesca del camarón y dedicarse a la captura de otras especies.
El secretario de la Sociedad Cooperativa Río Fuerte, Heriberto Cortés Cabrera pidió a las autoridades atender las necesidades de ese polo pesquero. “En el día de muertos ni pa’ las flores va a haber”, dijo.

Necesitamos que en vez del primer día de septiembre, la pesca comience el 20 de agosto, cuando el camarón, que hemos cuidado durante la veda, ha crecido y se mantiene todavía en la bahía. El reglamento de pesca permite pescar cuando el crustáceo se ha ido a aguas profundas. Esta disposición es una de las causas por las que sufrimos, dijo.
Cortés Cabrera mencionó que la desigualdad entre los pescadores causa de conflicto. En 1964 mil socios integraban la Sociedad Cooperativa Río Fuerte, “ahorita somos 37”, explicó. La deserción tuvo como motivo la creación de nuevas y pequeñas sociedades que se quedaron sin concesión.
En este panorama, hay más de 150 agrupaciones de pescadores, pero solamente 10 están concesionadas con geografías marinas para operar. “Queremos la protección del gobierno para evitar las cooperativas piratas”, dijo el cooperativista.
Esta bahía ha sido escenario de mortales enfrentamientos. El ejército ha intervenido con balas y golpes contra los pescadores furtivos. El hijo de José Soto murió cuando fue agredido por los militares por pescar camarón cuando estaba vedado, hace seis años, y la lancha de Rico Gaxiola se fue a pique después del golpazo que le dio unas de las patrullas marinas, hace apenas unas semanas, informó Zavala Talamante.
Para Cortés Cabrera, secretario del gremio Río Fuerte, las reprimendas violentas de las autoridades le parecen necesarias, y pide que continúen.
En plena temporada de pesca, cuando se pronosticaba una buena captura, el camarón ha alcanzado el precio más bajo en muchos años: apenas 10 pesos por kilo. Por eso los ribereños decidieron efectuar una veda que permita que el tierno se desarrolle en sus aguas.
Los pescadores consideran que la pesca de otras especies podría sacarlos del atolladero. Agranón Castro dijo que cuando no hay camarón, en la bahía se puede pescar pargo, lisa, pez globo, conocido como “botete”, y tiburón.
Cortés Cabrera anunció que la del Colorado es una de las bahías más hermosas y ricas en el mundo, que en sus aguas también hay almeja callo, ostión y patas de mula.
La isla de El Diente, frente a la ribera, es una lengüeta de médanos oscuros y crestas verdes. El horizonte llena los ojos con cielo, arena y mar. Y la lejanía establece distancias infinitas, donde la luz del sol revienta en mil brillos. Sin embargo, para los ribereños, éste es un día más de una temporada de magras ganancias y pocos quehaceres.
Un cuento de nunca acabar
La crisis pesquera es el desenlace de una situación que comenzó desde los noventa y continuó, sin que los sectores sociales y políticos pudieran impedir su estallido. En el Congreso de la Unión 39 diputados, en el 2002, expusieron la problemática de esta manera: “La capturas de camarón por parte de pescadores ribereños en esteros y bahías disminuyó de 15 mil a 5 mil en las últimas temporadas.
“Esta disminución depende de una gran cantidad de factores, entre los que sobresalen la pesca furtiva de especies en época de reproducción y de veda, el gigantesco crecimiento en el número de embarcaciones, principalmente en bahías, esteros, así como el aseguramiento de grandes cuerpos de agua.
“En el caso de la pesca furtiva, recientemente organizaciones de productores de altamar y ribereños, han denunciado públicamente el saqueo que está sufriendo en estos momentos la población de camarón que se encuentra en plena época de reproducción a escasos dos meses del levantamiento de vedas y el inicio de la temporada pesquera, tanto en esteros, bahías y altamar.
“Se ha reportado una gran cantidad de embarcaciones menores, haciendo grandes capturas de camarón enhuevado a lo largo del litoral sinaloense, desde Teacapán y Barras de Piaxtla, en las bocas de Ensenada del Pabellón, Santa María La Reforma en el centro, hasta los campos pesqueros de El Colorado, El Huitusi, Las Lajitas y Bacorehuis en el norte.
“… en el caso de la pesca ribereña el número autorizado de embarcaciones no rebasa los 5 mil, teniéndose registradas hasta el momento más de 15 mil pescando en la actualidad, duplicando por tanto el esfuerzo pesquero en esas áreas en los últimos 20 años.
“Por otro lado, es a toda luz evidente, que puestos los altos valores de producción y de comercialización del camarón sinaloense existe un marcado conflicto de intereses entre los tres sectores que se benefician del mismo, los de la pesca de altamar, los de la pesca ribereña, los acuicultores.
“… existe el antecedente del grave enfrentamiento que tuvieron en la temporada anterior pescadores sinaloenses ribereños con autoridades navales que prohibieron su pesca en altamar y en época oficialmente de veda, lo que resultó en violentas manifestaciones de pescadores y la detención de varios de ellos por parte de la armada y el inicio de procesos penales, así como el encautamiento de sus embarcaciones y equipos de pesca”.
En ese entonces, los diputados hicieron un llamado “urgente” a los sectores productivos, sociales y políticos en el Estado para que se busquen puntos de consenso en el desarrollo de la actividad.
Ha caído la tarde sobre el estero. El fango acumulado ha hecho más difícil la reproducción de las especies y algunos pescadores rascan las orillas esparciendo en el agua alimentos para puercos para atraer a sus presas.
El sol reverbera al inclinarse la tarde. La ociosidad en la ribera es parte de una vida que se ve pasar desde los muros salitrosos de las casas y las hamacas colgadas de cualquier árbol. Algunos pescadores lavan sus embarcaciones a las orillas y otros permanecen sentados con el rostro impávido y el cuerpo relajado, mientras las mareas suben un poco cubriendo el fango.
Francisco saca una de las trampas jaiberas, pero en un momento de descuido una tenaza le tritura la piel. En el rostro del pescador apenas asoma el dolor cuando muestra la tenacidad con que la jaiba le muerde la mano.
El atardecer es diáfano. El Burro es una isla que delimita la bahía con el mar abierto, un área que conecta con el Mar de Cortés, vedada para los ribereños, quienes deben pescar en aguas bajas. Sin embargo, la ley se quebranta en unos días en que la subsistencia representa un reto. Los lancheros pescan ilegalmente en la bahía las larvas de camarón. Otros salen, equipados precariamente, a la alta mar.
Con el abandono a cuestas, las leyes pisoteadas y la rivalidad entre hermanos, los pescadores insisten en que pueden ganar otra batalla contra la pobreza -0-.

jueves, octubre 19

La visita a la casa de los Zavala





Miguel Angel Elenes, parte de la familia de los Zavala, panadero profesional, quiere abrir una panadería en El colorado, un campo pesquero, localizado en el norte de Sinaloa.



Aquí los habitantes conviven con la pobreza y las ganas de salir adelante.







la casa de la familia Zavala Preciado está sobre la Avenida México, la entrada al campo. Es un lugar con espacios ventilados, donde la familia convive durante las tardes arropadas con la brisa que viene de la bahía.



Olga y Ramón recibieron a los reporteros con un platòn de camarones cocidos y otro de ahogados. En un lado aparte había pescado frito, acompañado de tortillas o totopos.
La tarde en El Colorado fue una enseñanza en las artes de la pesca. Al mismo tiempo estableció nexos de amistad con los pescadores, quienes no tuvieron empacho en expresar sus congojas ante la pobreza que viven en estos momentos debido a la caìda del precio del camarón.
Fue una tarde difícil de olvidar.








viernes, octubre 13

EL COBRO DE LA FACTURA




Ana Politkovskaya








Veronica Guerin, www.cinebso.com







Aristegui escribe sobre Anna Politkovskaya

Son muchas y variadas las formas en que se puede acallar una voz que lastima. Pero la más brutal es el asesinato. La muerte de la periodista rusa, Anna Politkovskaya es una afirmación del peso de la violencia sobre la razón.
En un mundo en que las armas resaltan más que cualquier política o religión, ningún periodista puede caminar seguro rumbo a su casa sin ser masacrado a plena luz del día. El 7 de octubre la periodista rusa fue acribillada en el elevador del edificio donde vivía.
La muerte de Politkovskaya me recuerda aquella que sufrío Verónica Guerin, periodista irlandesa, del Sunday Independent, quien hizo una labor intrépida acusando a las mafias que introducían drogas en los barrios de Dublín.
El escándalo de su muerte provocó el derrocamiento del régimen de terror impuesto por los capos irlandeses. Sin embargo, el precio que ella pagó por éxito de la causa fue muy alto. La muerte de un profesional de periodismo representa una factura que se paga con una tristeza indecible.
Carmen Aristegui, en su artículo Politkovskaya, publicado hoy, propone reproducir las voces para reclamar el concepto de la factura.
La periodista rusa, quien participó en Nóvaya Gazeta, fue una crítica temeraria en contra del régimen de Vladimir Putin, a quien ahora se encuentra en la lista de los sospechosos.
“Politkovskaya investigó la masacre rusa en Chechenia y las políticas rusas sobre el Cáucaso y se convirtió en una voz absolutamente crítica del régimen de Vladimir Putin. El asesinato a tiros en Moscú provocó consternación e hizo volver la mirada, de inmediato, hacia el Presidente...”, escribió Aristegui.
El Presidente ruso ha sido desairado, criticado, abucheado e, incluso, “hubo alguien quien le gritara asesino al entrar” a un lugar.
Putin “ha tenido que responder a una prensa internacional inquisitiva y a una serie de preguntas que lo colocan con una pistola humeante en la mano...”
Anna Politkovskaya escribió los libros Una guerra sucia, El terror de Chechenia y, por supuesto, La Rusia de Putin.
Politkovskaya “investigó también sobre la matanza en la escuela de Beslán cuando, bajo la consigna de que con los terroristas no se negocia, se recuperaron las instalaciones del lugar dejando tras el operativo varias decenas de adultos y niños convertidos primero en rehenes y después en cadáveres...”
La periodista asesinada “fue reconocida con el premio Vázquez Montalbán de periodismo internacional en 2004. En distintas ocasiones declaró haber sido amenazada de muerte por el Ejército y los servicios secretos de Rusia. Su pérdida fue considerada, por la unión de periodistas de ese país como “un golpe en el corazón mismo del periodismo ruso”.
No solamente los comunicadores rusos se encuentran acongojados por la muerte de Politkovskaya. En el mundo de las noticias este acontecimiento ha cimbrado las fibras humanas de quienes estamos conscientes de que el profesionalismo implica un riesgo, especialmente en un mundo gobernado por dictaduras, por verdaderos lobos que declaran, con un balido de ovejas, el valor de la democracia; y solucionan sus líos con garras y bocas de fuego-0-.