domingo, abril 27

Las violetas son flores del deseo: Ana Clavel


Ana Clavel me dejó atónita con su novela Las violetas son flores del deseo, basada en las pasiones que algunos hombres anidan en los cuerpos púberes de las niñas.
Este tema tiene muchas aristas y muchas vertientes, pregúntele a Lydia Cacho. También hay que ver la maestría con que el guionista de Lolita plantea su historia y las notas periodísticas que revelan casos similares en el mundo: un hombre ha mantenido a su hija en un sótano durante 24 años.
Lo que sí me llama la atención es que la autora de esta novela, en su condición de mujer, tenga la posibilidad de meterse en el pellejo de Julián, un hombre atraído sexualmente por su hija narrando en primera persona (yo) con un estilo verosímil y maestro: “La vislumbré como la imagen total de mis deseos, la parte que por fin me hacía falta: frágil pero vigorosa, dulce pero con esa vulnerabilidad altiva que pedía a gritos ser dominada. Y ahí estaba entre mis piernas, erguida e indefensa, haciéndome sentir lo poderoso que por fin era, lo completo que al fin estaba”.
Con esta audacia narrativa se rompe el dique y se abren las compuertas de la creación a las infinitas posibilidades de un mundo complejo y amorfo: el de las emociones. Se va más allá de lo que una vez leí como receta básica en el libro On writing, de Stephen King: hay que escribir de lo que se conoce, pues de esa manera la historia resulta creíble. Con Ana Clavel esta recomendación pasa a la historia y con una prosa sencilla y poderosa plantea una historia de buena urdimbre.
Las violetas son flores del deseo forma parte de una trilogía de letras que la princesa Donají Olmedo me envió por paquetería desde su castillo de asfalto y café. Muchas gracias!

sábado, abril 19

Nadando en el ocio

Me pasé dos años metiendo solicitudes de empleo en redacciones de periódicos, agencias de noticias e instituciones de enseñanaza, hasta que me di cuenta que mi nuevo trabajo era pedir trabajo.
Por lo tanto concluyo que el desempleo comienza en el ocio, un buen punto de partida para la creatividad: un estado perfecto.

Para cuando el ocio les rasque la cabeza les recomiendo estas películas:

Elizabeth, y la nueva versión que se titula Golden Age.

lunes, abril 14

amores de acuarela


Angeek dijo que alguien había dicho que: "el amor es el mayor refrigerio de la vida" y luego invita a pintar una acuarela.
La suya es la de dos cuerpos trenzados yaciendo en la cama.
A este pensamiento ella le dedica una pintura; yo un poema:

Amores de acuarela, romances de légamo,
sinuosos como áspide
tendidos de manera
que el pensamiento se sofoca
en el recuerdo de tu boca
que nunca pudo decir
quédate

Un abrazo de acuarela.

lunes, abril 7

El hambre


Este fin de semana vi la pelpicula The Hunger , un film de horror que me dejó impactada.

Resumiendo se trata de una vampiresa con raíces egipcias que subsiste por medio de sus amantes.

El tema de la muerte es algo recurrente, pero en este film lo que mueve la trama son la soledad, el erotismo y un proceso de envejecimiento violento y espeluznante.

Un deliz puede poner punto final a todo.
Los personajes centrales son unas divas en la actuación: Catherine Deneuve y Susan Sarandon, quienes trabajan con el escritor inglés de música pop, David Bowie.
Es una película hecha en 1983, de Tony Scott que ha sido nominada dos veces al Oscar por los mejores maquillaje y vestuario.
La pueden ver gratuitamente en You Tube dándole un clic en el vínculo que pongo arriba.
Un abrazo.

domingo, abril 6

Sor Juana y el amor


Fernando Benítez en Los demonios en el convento describe las manifestacion eróticas de sacerdotes y monjas del siglo XVII que, junto los virreyes constituían la mayor influencia en México.

Nos da nociones del carácter que pudo haber tenido sor Juana Inés de la Cruz, y expone algunos de los versos con que la monja expresó sin tapujos retóricos el amor que sintió para la virreina, doña María Luisa, a quien le llama "Filis mía".

Para su tiempo la audacia de Sor Juana fue explosiva, pues era una época en que el Santo Oficio asesinaba en el nombre de Dios, y los curas mantenían una campaña de desprecio hacia las mujeres considerándolas portadoras del pecado sólo por ser mujeres.

La virreina visitaba el convento Jerónimo, donde estaba recluida Sor Juana y las dos mujeres, muy afines en sus gustos, edad y educación, platicaban leían versos, escuchaban música y reían.

Según este libro sor Juana se atrevió en una ocasión a organizar una fiesta para los virreyes, un acto audaz en un convento regido por normas estrictas, diseñado para la oración y la práctica de la austeridad. Esa vez hubo bailes, música y comida, y en este festejo la monja entrega a su amada condesa este poema:


"A la deidad más hermosa,

que únicamente divina,

viste rayos por adorno,

espumas por triunfos pisa;

a cuyos divinos ojos

para triunfar de las vidas,

pide prestadas Amor

las más penetrantes viras;

aquella deidad tan grande,

que Diosa de las provincias,

Gonzaga la admira Italia

Cerda la adora Castilla;

la manrique generosa,

que gloriosa multiplica

los timbres de su prosapia

con los triunfos de su vista;

la que naciendo en Europa,

pasó su luz matutina,

brillando estrella en italia,

a lucir sol en las Indias;

a eésta, pues, a quien las almas

adoran todas rendidas,

ya que no pueden con voces,

con el silencio la explican".


El autor asegura que sor Juana se consideraba a sí misma loca, "habla de un sacrificio puro de adoración a Lysi, aquí llamada Filis.

Por su parte, "la virreina le es tan fiel a su marido como sor Juana a sus votos de pureza. Pero la vehemencia y naturalidad de la religiosa tienden una trampa en la que muchos han caído. Los que saben de literatura le llaman poesía barroca, juego de opuestos, y los otros la confunden con un amor real.

domingo, marzo 30

A MOR



Estoy leyendo Las batallas en el desierto, una novela de 68 páginas, del José Emilio Pacheco, exactamente en los días en que pienso en el amor con tintes diferentes, o más bien pienso en lo que piensan otros acerca del amor: para el personaje de este historia, Carlitos, el amor es como un bolero, “por hondo que sea el mar profundo”, y más adelante dice: "el amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio", Será?

Para mi amigo Eleonaí, como una vez me dijo, el amor no es otra cosa más que una composición química en el cerebro.

Para Esthela el poliamor es la manera perfecta de amar, amar a varios y de muchas maneras.
Luego tengo a mi amigo Narciso para quien el amor no va más allá de los mocos que de pronto le salen de la nariz en sus rachas de gripa.
Para Pepe Cervantes de la Prosa Callada, el amor es una conjugación del Presente Perfecto, que por más perfecto que sea estará supeditado a un futuro.
Eso sin mencionar a la Chocha Navegante, quien dice que el amor es una constelación de estrellas que brillan: bellas, inalcanzables, lejanas.


En este tema hay algo que de repente descubro: la palabra lleva el prefijo A, seguido de la sílaba MOR. Lo que podría significar dos cosas:

1) A, como prefijo que señala lo contrario de MOR (moral). O lo que es lo mismo: contrario a la moral

2)A como contrario de MOR (muerte). O lo que es lo mismo: contrario a la muerte.

De cualquier forma, estos son dos aspectos que me parecen muy justos para definirlo de una manera lógica, no creen?

Qué es el amor para ti?

domingo, marzo 23

Menopausia Global


Hay temperaturas exteriores que traen los vientos alisios, los huracanes de septiembre en las costas del Caribe, las tardes de veranos con un sol alucinante en las duras banquetas de Los Mochis, las mañanas de neblina bajando sobre los jardines floreados del parque Sinaloa. Pero de lo que les quiero hablar es de las temperaturas de las mujeres cuarentonas, algo interno que te pone la cara candente como un fósforo y el pecho como un bracero. Hay que quitarse las sábanas de golpe y ducharse para volver al alivio de la normalidad en las noches en que reloj marca un tiempo que ha adquirido un valor nuevo y el movimiento de un galeón pesado que se pierde en el horizonte.
A veces ni siquiera con el baño se sosiega una, y hay que andar deambulando como fantasma en la casa, abrir el refrigerador y tomarse un yogur helado, prender la tele y entretenerse con el Discovery Channel, o Investigative Report, o volver a la página en que he subrayado líneas de O. Pamuk, uno de los autores preferidos de Donají, a quien recuerdo metida entre los libros de la Roma, codeándose con escritores, hablando de sus amantes y relatando historias, unas de ficción; otras de facto con la gracias de un ser animado por la curiosidad y el amor por la vida.
Hoy, un Domingo de Ramos, me espera una página en blanco y una cerveza helada, con que pienso contrarrestar los flachazos de una menopausia ingrata que viaja como señorona popof en el galeón del tiempo.

Y para cerrar el tema de las temperaturas les recomiendo ver la Verdad Incomoda o en inglés, An Inconvinient Truth, documental que produjo el senador demócrata estadunindese, Al Gore relatando el historial de las catástrofes que estamos presenciando hoy debido al calentamiento global.

Un beso a todos.