jueves, mayo 22

Dogville


Esta película, filmada en 2003, es un cubetazo de agua fría que retuerce la imaginación con una vuelta de tuerca sorprendente y genial. La trama, de buena urdimbre, conlleva a tal apocalípsis que dan ganas de repetir los útimos tramos de la cinta.

Si alguien quiere saber de una buena historia, ésta es. Dogville... hay que tener paciencia porque lo bueno comienza a partir de la mitad del film y después, pum, todo corre de tal manera que hay que ver cómo va a terminar.

Nadie la ha subido a la Internet todavía. La vi con en la página de Jaman, un programa que se especializa en la renta y la venta de películas por la red. Las tres primeras son gratis.

Les paso el corto.
Hasta pronto.

lunes, mayo 19

Norma Lazo


El horror en el cine y en la literatura de Norma Lazo abre el portón al mundo de lo tenebroso, lo gótico, lo malévolo, el lado oscuro de la naturaleza humana, algo que evadimos sabiendo que está allí y que forma parte de la vida. Hasta las personas más benévolas tienen un lado oscuro, me atrevo a decir.

Durante años me he sentido atraída (algo que me ha costado trabajo confesar) por todo lo que entorna al vampirismo: lo erótico, el beso en el cuello que termina en bocado, la succión de la sangre, el alimentarse de alguien más, y debe ser porque veo ésto, como metáfora, en muchas de las relaciones diarias entre la gente.

En este brillante ensayo de Lazo es posible estudiar el terror y el horror como formas de expresión humanas. Los montruos más conocidos, como Drácula, Frankenstain y el hombre Lobo -dice Lazo- representan los miedos de una sociedad de cierta época y han demostrado ser vetas para la industria cinematográfica.

La autora también reseña a Stephen King, Clive Barker, Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft, entre los más destacados maestros de este género; y apunta los cineastas que han dedicado su vida a lo espeluznante.

Éste es un libro de cabecera para quienquiera caminar en las arenas movedizas de la imaginación; comer ojos humanos marinados en sangre, hacer el amor con Drácula o dormir en el féretro, junto a un cadáver. Quién le entra?


La narradora y ensayista Norma Lazo es creadora y ex directora editorial de la revista Complot, guionista de televisión y colaboradora de sumplementos culturales.

Entre sus obras detacan las novelas Los creyentes y El dolor es un triángulo equilátero.

domingo, mayo 18

Misery

Para quienes aman las buenas historias, aquí les va una de las ya bien conocidas de Stepehn King, Misery, que bien se puede ver en Youtube sin pagar un quinto.
Un abrazo afectuoso.

viernes, mayo 16

Para compartir


Uno de los cuentos más conocidos de Edgar Alan Poe, El gato negro se puede leer en una tarde lluvias, una noche de insomnio, una mañana de asueto o un rato tranquilo, inserto en una jornada de largas horas.
Se los recomiendo.
No sé si fue la ansiedad provocada por el cuento de Poe, el caso es que me comí una de las semillas de la naranja al momento de cenar, y tengo miedo de no despertar debido a una congestión o un bloqueo de no sé qué en no sé donde, aquí dentro.

Si no despierto, pues ya saben de qué morí.
El maullido de un gato delatará las causas.

jueves, mayo 15

En cartelera: Borges y Cortázar.

Es difícil decidirse por alguno en especial porque los dos cuentos son de una intensidad enervante que subyuga al lector hasta el final.
Quizás Borges, como el ávido intelectual que fue, añada en
El jardin de los senderos que se bifurcan el relato histórico que no puede prescindir de fechas ni de lugares. Simplemente maravilloso.
Cortázar, en cambio, en La continuidad de los parques es brutal e intenso.
Considero que los dos relatos tienen una excelencia en el oficio, dejando ver lo que es el cuento: la vuelta de tuerca, el elemento sorpresa, la intensidad y la elipsis, bumerang de las formas circulares en la narración.
Cada uno en su estilo, Borges y Cortázar, con dos relatos maestros, los dos sumamente cuativadores dejando al final la sensación de haber sido invitada a cenar con los reyes de la ficción.

domingo, mayo 11

Compartiendo premios

Cuando Peggy Bonilla me dijo que compartía conmigo un premio llamado Calidez mi reacción inmediata fue de agradecimiento, pues en el ramo en que algunos escribanos nos movemos la mayor retribución que se obtiene, mucha o poca, viene del reconocimiento. La paga pasa a segundo término y a veces simplemente no existe.
Calidez viene de cálido y me atrevo a pensar que este premio se esparece a las letras con esa característica.

Enlazo este agradecimiento a los blogs de la apasionada Mafalda, el aventurero Eleonaí , la dulce Gatita, la fresca Albahaca y la ocurrente Bigote Prieto, con quienes comparto la jaula en el zoológico de las especímenes raras en un país que no lee.

Un abrazo afectuoso (a propósito de calidez).

José Luis


El hombre menudo y fibroso, repartidor de periódicos, quien litiga en las calles montado en su bicicleta es José Luis.

Este hombre simple, padre de una veintena de hijos, con un empleo de miseria, ha embellecido un día que comenzó siniestro, un simple pleito entre madre e hija, típica discusión de dos mentes opuestas que comparten un sólo mundo.

El regalo de José Luis es una flor cualquiera, pero resulta que es una rosa, además una rosa de un amarillo pálido, con pétalos bordeados de un aura café. Su presentación es como él: sencilla y bella, un tallo sumergido en una botella de Sidral que fue recortada en sus extremos y después unida a presión.
Un detalle más es el moño en su cuello hecho con un popote aplastado que rememora a un pasaje estudiantil.

Es bueno recibir una flor sin tener la tristeza íntima que morirá en unas horas, pues su tallo está asentado en una cama de pequeñas piedras remojadas en un manto fresco de agua.

La mujer de la rosa amarilla y José Luis, el repartidor de periódicos. Qué buen tema.

Un abrazo.