jueves, mayo 3

Ando de Viaje

No es una metáfora.
En esto momentos estoy en Santa Rosalía, municipio de Mulegé en la Baja California. He llegado a aquí después de haber visto Loreto y voy en camino al santurio de las ballenas: Guerrero Negro.

Por el trayecto he visto la bahía de Asunción, pozas marinas, abrillantadas y destellantes como las joyas. Un belleza asombrosa e hipnotizante.
Mulegé es un oasis escondido entre palmeras y riachuelos.

El viaje ha sido una aventura agradable gracias a la gente que he conocido en el camino.
Me gustaría tomar más fotos, pero con las que he tomado y tomaré -espero- escribir una crónica en cuanto llegue a casa.

De momento les mando un super abrazo y les recomiendo viajar y viajar, como Eleonaí, y ver lo que el mundo y sus bellezas tiene para nosotros.

Les mando un suspiro de ballena, que es como me siento a veces.

miércoles, abril 25

La redondez del asunto

Si supiera que voy a vivir más de noventa años creería en estar a la mitad de mi vida. De la visión magnánima se ve la geometría perfecta: la redondez de un ombligo, centro limítrofe de las dos partes del cuerpo.
Pienso en una esfera y en el punto donde recae lo que una vez comenzó; en la redondez de las buenas historias que aún los cronistas carrascalosos consideran cimiento en su narrativa; en la tierra y en todo lo que respira en ella; en algo que va y viene como las mareas; en la generosidad de unos pechos que amamantan con sus lunas llenas.
Pienso en ciclos, en soles y hoyos; en lapsos y ojos; en caminos que regresan a un mismo punto, en elipsis y ruedas que circundan, giran y abrazan. Concluyo entonces que aun yendo a la mitad la vida es como estar comenzando en el mismo punto, de regreso, como la ola que llega a la misma playa y besa la misma arena. La ola seguirá siendo ola, Pero me pregunto... si habrá cambiado, será ésto vivir?

domingo, abril 22

UN LAPSO

Hola,un saludo con mucho afecto. Hoy es uno de esos días en que las cosas se suceden sin pensar ni prevenirlas, un domingo, uno de esos días que por lo general, son como galeones, moviéndose en un mar lánguido, con un horizonte estático. Sin embargo, los minutos han adquirido un valor imprevisto. Hay muevas luces alumbrando los rincones que habían estado oscuros en mis rutinas.
Pero, por lo demás, es todo lo que puedo decirles, de momento: que me esperen un poco, que dejaré de pubicar en el blog, que estos días, ay... cómo explicarlo, estaré con otras cosas.

De nuevo. un brazo. Quizás un pequeño suspiro, de esos que salen sin evitarlo cuando se despide a un buen amigo desde el andén de una estación.

Afuera cantan los pájaros en las ramas de los árboles. el tic tac del reloj, implacable, continúa.

Estaremos, me digo, estaremos con los brazos tendidos.

miércoles, abril 11

LA HIGUERA


La narración llamada La higuera adquirió forma de libro. No tuve un editor, y la impresión me la financié yo misma.


Tampoco encontré a alguien quien escribiera el prólogo, así que decidí poner esta nota en su lugar:


La violencia, la muerte y el amor son los temas principales de La Higuera. Los personajes pululan en las zonas lacustres, por un lado, y en la metrópoli capitalina, por otro, en un México que transita de las revueltas revolucionarias a la vida regida por leyes.

Algunos de los personajes están basados en aquellos que tomaron parte de los sucesos de esa época, por ejemplo, De Soto en Ricardo Flores Magón; el Presidente, Venustiano Carranza y Raygoza, en Francisco Villa. Durante ese período, estoy segura, que tuvo que haber personajes reales mucho más fascinantes que los ficticios en estas historias; personas de carne y hueso que lucharon y murieron por sus creencias.

Este trabajo engloba una novela y seis cuentos. En su versión original, los cuentos formaban parte de la novela, pero me di cuenta que el hilo de la historia se perdía con tanta desviación narrativa. Cuando supe que el trabajo de cuatro años no había servido para nada me dispuse a tirarlo al cesto de la basura. Un chispazo de luz iluminó mis oscuros pensamientos y decidí separar todo lo que le sobraba a la columna vertebral de la narración.

El resultado fue que me quedé con unas historias que decidí incluir como anexos a la novela, un tanto por motivos sentimentales y otro por la curiosidad de ver la reacción de los lectores, a quienes considero los críticos literarios de mayor peso.

Comencé a escribir estas historias en el 2003, durante mi estadía en San Cristóbal de las Casas, en Chiapas. El trabajo continuó en Playa del Carmen, Quintana Roo y pudo sobrellevar crisis sentimentales, quiebras económicas, y hasta los apocalípticos vientos del huracán Wilma.
Llevar estas letras a la imprenta ha sido un acto sagrado, y tener la respuesta del lector será como viajar al espacio sin ningún artefacto para el oxígeno. Se podrá ver todo desde lo alto y contemplar el mundo con asombro, como lo solíamos hacer unos meses después de nacer.
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Pts, pts: Aquí entre nos, espero que se venda y que el trabajo picapiedra (me han dicho miles de veces que para empezar hay que picar piedra) vea sus frutos.

Ne me quitte pas, Jacques Brel

A esta canción no le entendí gran cosa, pero no pude evitar la emoción al ver al intérprete y escuchar su música. Alguien sabe la traducción?

jueves, abril 5

La dinamita de Monterroso


Si hay algo que tienen las letras de Monterroso es que son capaces de tumbar un roble con el portento de su significado. Fíjense en esta fábula:

El burro y la flauta
[Fábula. Texto completo]

Augusto Monterroso

Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ahí resopló fuerte sobre ella haciéndola producir el sonido más dulce de su vida, es decir, de la vida del Burro y de la Flauta.

Incapaces de comprender lo que había pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y ambos creían en la racionalidad, se separaron presurosos, avergonzados de lo mejor que el uno y el otro habían hecho durante su triste existencia.

FIN

sábado, marzo 31