jueves, septiembre 14

TRUMAN CAPOTE

*Excéntrico, homosexual, adicto y genial.

Más que una esquina lóbrega y terrorífica, la página en blanco para mí, ha sido un colchón de resortes vencidos en el que he podido brincar de muchas maneras. A veces lo he hecho tan mal que me he caído de la cama. Pero al fin, me ha dado más diversión que adversión y cada vez que me la topo vuelvo a brincar, aunque la hinchazón en el dedo gordo me dé molestias y la uña crecida se me encaje en una caída loca, de esas que suelo tener cuando me resbalo por un punto y coma.
Hay momentos, sin embargo, que me detengo ofuscada debido a un hilo incoherente, una especie de nublazón que me impide darle nombre a las cosas. En ese momento me detengo ignorando cómo seguir. Es bueno entonces levantarse y prepararse un café en la cocina. Mientras el vapor perfumado sale del filtro, la memoria se estaciona frente a la acera de Capote, y me pregunto cuántas páginas tuvo que tirar al cesto de la basura cuando escribía una novela cuya investigación le llevó varios años sin dormir.

A sangre fría es la historia real de un asesinato múltiple, aparentemente sin móvil, efectuado por dos ex convictos quienes finalmente fueron ejecutados con la misma sangre fría con que mataron a la familia Clutter, en Kansas, en 1959.
El éxito de esta novela en Estados Unidos fue arrollador un tanto por la escencia escandalosa del relato, en un tiempo en que la gente no dormía tranquila pensando que en cualquier momento alguien entraría a matarla, y otro por la gran publicidad que los agentes del autor realizaron aún cuando a la novela le estaba faltando el punto final.
Desde el punto de vista periodístico, es comentado que este relato es pionero en un estilo nuevo y fresco dentro de la crónica; es una manera innovadora de narrar las cosas, imprimiéndole el calor y la respiración de quien escribe.
De esta historia surgió la película Capote que, más que ahondar en los detalles sangrientos del crimen, relata las mortificaciones del periodista para obtener información; sus confrotaciones internas provocadas por el dilema de un investigador que se involucra con su entrevistado.
Este filme perfila a Truman Capote, el periodista homosexual a quien se le dificulta el trabajo debido a sus gestos amanerados. Relata su talento como reportero, así como algunos aspectos de su vida privada: sus amigos neoyorquinos, su adicción al alcohol; y el ambiente citadino, superficial y excéntrico, que en el fondo él destestaba.
La película fue filmada el año pasado, bajo la dirección de Bennet Miller y participan en ella los actores Philip Seymour Hoffman, como Truman Capote; Catherine Keener, como su amiga Nelle Harper Lee; y Clifton Collins Jr., quien hizo el papel de Perry Smith, uno de los dos asesinos.
Después de ver la película, el leer la novela nos adentra en el túnel de letras, historia e investigación que dieron a Capote un lugar en la escala de los notables dentro del nuevo periodismo.
Si bien A sangre fría es la novela más famosa de Capote, Desayuno en Tiffany's cuenta como una delicia ante los ojos del buen lector.
Truman Capote, quien comenzó a escribir a los ocho años de edad, publicó su primera novela a los 23, y trabajó en The New Yorker. Murió el 25 de agosto de 1984 en Los Ángeles, tras haber padecido los flagelos de las adicciones.

3 comentarios:

Coro dijo...

Martha, hola querida amiga:
muy buena tu reseña de la película de Capote.

Saludos

¡Viva México!

Angeek dijo...

Desde la adolescencia, me fascinaba Capote. Ví hace mucho "A sangre fría", buena película. Esta que reseñas no la he visto.
¡Saludos Ave!

Anónimo dijo...

Hola Ave:

Creo que me empezará a interesar el cine.

Muy agradble tu reseña.