EL CODIGO DA VINCI
Los libros hoy en día son muy caros. La mayoría de aquellos que están de moda cuestan más de 100 pesos. Por lo tanto, no hubiera leído esta novela de no haber venido a mis manos en forma de regalo.
Mi sobrina, Roxana, de 17 años, acomodó una veintena de chocolates (Kisses- Ferrero Rocher) y algunas paletas Tutsi. Después metió el libro en una bolsa acartonada que encopetó con papeles navideños.
Las solapas del libro anuncian que sus ejemplares han alcanzado los 40 millones en ventas.
Las solapas del libro anuncian que sus ejemplares han alcanzado los 40 millones en ventas.
Es, sin duda una historia escrita con un ritmo vertiginoso, similar a la de cualquier trama de aventuras, hay escapes, atracos, muertes y códigos que descifrar para llegar al lugar donde se supone que yacen los restos de María Magdalena, quien –plantea la historia- fue la esposa de Jesús y la madre de la descendencia del mesías.
La historia del escritor Dan Brown relata un plan urdido por la iglesia católica para negar la parte femenina de la naturaleza de Jesús, y la importancia de las mujeres en un universo que debería estar compuesto por dioses y diosas. Y quizás este planteamiento sea lo más asombroso de este trabajo, ya que en sí la trama, envuelta en acción y sorpresa, tiende a ser pueril, y las apreciaciones sobre los templarios, la Mona Lisa y las intenciones del pintor Leonardo Da Vinci descansan en meras conjeturas.
La historia ha llamado tanto la atención que se ha hecho un video sobre ésta y la película, en la que actúan Tom Hanks y Audrey Tatou. Sin embargo, el libro carece de valor literario e incluso su texto está infectado con errores de estilo. Su éxito estriba en un buen tino para mezclar el registro histórico y la ficción. También es fácil apreciar la manera ingeniosa para fijar números y palabras, acertijos que capturan la concentración de lector.
Es imposible negar los indicios de la investigación que el autor tuvo que hacer para sustentar su historia. Según la de forros, Dan Brown, el autor es hijo de un matemático y una intérprete de música sacra “desde muy pequeño ha sentido un interés por los códigos y las claves secretas”.
La narración plasma los ambientes de los museos, las iglesias y los castillos del medievo. Describe la naturaleza del Opus Dei, y las luchas de la iglesia católica por el poder.
Es delicioso aprender un poco más del polémico Leonardo Da Vinci, alguien que vivió para dedicarse a la perfección y al conocimiento. Hippie en su época, renegado, homosexual y, a la vez, maravillado por los dones femeninos, Da Vinci se introdujo al linaje de los inmortales debido a su pintura y a su manera de concibir el mundo.
Gracias, Roxana por el libro que debido a mi presupuesto no hubiera comprado y que tú tan graciosamente me has regalado en la Navidad del 2006.
Termino de escribir esta reseña con el sabor de una Tutsi en la boca.
La historia del escritor Dan Brown relata un plan urdido por la iglesia católica para negar la parte femenina de la naturaleza de Jesús, y la importancia de las mujeres en un universo que debería estar compuesto por dioses y diosas. Y quizás este planteamiento sea lo más asombroso de este trabajo, ya que en sí la trama, envuelta en acción y sorpresa, tiende a ser pueril, y las apreciaciones sobre los templarios, la Mona Lisa y las intenciones del pintor Leonardo Da Vinci descansan en meras conjeturas.
La historia ha llamado tanto la atención que se ha hecho un video sobre ésta y la película, en la que actúan Tom Hanks y Audrey Tatou. Sin embargo, el libro carece de valor literario e incluso su texto está infectado con errores de estilo. Su éxito estriba en un buen tino para mezclar el registro histórico y la ficción. También es fácil apreciar la manera ingeniosa para fijar números y palabras, acertijos que capturan la concentración de lector.
Es imposible negar los indicios de la investigación que el autor tuvo que hacer para sustentar su historia. Según la de forros, Dan Brown, el autor es hijo de un matemático y una intérprete de música sacra “desde muy pequeño ha sentido un interés por los códigos y las claves secretas”.
La narración plasma los ambientes de los museos, las iglesias y los castillos del medievo. Describe la naturaleza del Opus Dei, y las luchas de la iglesia católica por el poder.
Es delicioso aprender un poco más del polémico Leonardo Da Vinci, alguien que vivió para dedicarse a la perfección y al conocimiento. Hippie en su época, renegado, homosexual y, a la vez, maravillado por los dones femeninos, Da Vinci se introdujo al linaje de los inmortales debido a su pintura y a su manera de concibir el mundo.
Gracias, Roxana por el libro que debido a mi presupuesto no hubiera comprado y que tú tan graciosamente me has regalado en la Navidad del 2006.
Termino de escribir esta reseña con el sabor de una Tutsi en la boca.