martes, octubre 24

Los sueldazos de los funcionarios de Ahome


Los Mochis, Sin.- Los funcionarios públicos en Ahome gozan de sueldos superiores a los que tiene cualquier obrero, campesino o trabajador medio en el país.
La tabulación de remuneración de la Coordinación de Acceso a la Información indica que el Presidente Municipal, Policarpo Infante Fierro gana 46 mil 18 pesos mensuales; y el Secretario de Seguridad Pública y Tránsito, Herman Leuffer Mendoza percibe, por el mismo periodo, 44 mil 973 pesos.
En un escalafón descendente, el Secretario del Ayuntamiento, Roberto Hernández Velázquez; y el Síndico Procurador, Juan Francisco López Orduño ganan salarios que ascienden a 39 mil 278 pesos.
Estas cantidades son menores que las que perciben los gobernadores, pero son superiores a las que podría aspirar el ciudadano medio en cualquier ciudad de México.
Guillermo Aguirre Borboa, Tesorero Municipal, percibe 33 mil 278 pesos, y debe estar preguntándose por qué el Secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Filiberto Ayala Bobadilla gana 37 mil 791 pesos.
En el rango de presidentes, directores y secretarios, María del Rosario Cañedo Olguín, Directora del Instituto Municipal de la Mujer percibe la cantidad más baja: 4 mil 122 pesos, en contraste con el Director de Atención a la Juventud, Roberto Hernández Calderón, quien gana 14 mil 966 pesos. Hay una diferencia mayor de 10 mil pesos entre el funcionario que responde a las necesidades de los jóvenes y al de las mujeres, y aquí se precisa saber si existe algún criterio que avale las diferencias de escalafón, ya que tanto jóvenes como mujeres conforman una sociedad de iguales derechos y obligaciones.
En las dependencias gubernamentales hay códigos de ética que prohíben el nepotismo y el tráfico de influencias. En esta relación sale a relucir que Roberto Hernández Calderón es hijo de Roberto Hernández Velázquez.
La política como un modus vivendi lejos de concienciar sobre la pobreza que vive la población crea un dique entre los funcionarios y los sectores sociales. Es difícil que una élite gubernamental de este tabulador se solidarice con un obrero o un campesino porque uno ve al otro desde un buque diferente. Mientras uno come caviar y toma fotografías; el otro rema y se enfrenta al hambre, y es posible escuchar el tono delicado con que uno le dice al otro: disculpa, pero no estamos en el mismo barco-0-.

2 comentarios:

Juana Gallo dijo...

Martha, hola
Qué buena información... ¡vaya cantidades! ¿qué criterios emplearán para decir quién gana cuánto? ¿Está aprobado por quiénes?

Abrazos, saludos, besos... te extraño amiga,

Coro

Eleonaí dijo...

Hola Ave:

¿Serán congruentes sus remuneraciones con los resultados de su gestión?