viernes, marzo 2

LA NATURALEZA EN SUEÑOS


Creo que la mejor filosofía nace de ver un cerro o contemplar el cielo; que el ser humano, al construir sus ciudades lejos de la naturaleza, huye de sí mismo.


Nada primordial.


Con este pensamiento desperté hoy. Fue como un pájaro que revoloteó alrededor de la cabeza hasta encontrar palabras. Abrí los ojos con la sensación de que había soñado con los parduscos y ásperos cerros de la bahía de Topolobampo, y en la lengüeta del campo pesquero de El Colorado.

1 comentario:

Peggy Bonilla dijo...

Los antiguos, tenían cerros sagrados.
Esa tierra y piedra acumulada por años, tiene la sabiduria del tiempo y la naturaleza.
El hombre siempre vuelve al origen. Somos tierra. La vida una gran oportunidad...