lunes, marzo 19

Literatura y Periodismo


-I-

19 de marzo, 07.- Al recordar el curso-taller Literatura y Periodismo, que dio origen a este blog, es imposible dejar de lado al periodista y maestro, Omar Piña y los encargos que podrían de servir de tarea para toda una vida: aprender a hacer periodismo con literatura, o viceversa.
Este es un fragmento del discurso que en 1898 leyó Isidoro Fernández Flores (Fernanflor, director del periódico español, El liberal), que sirve para entender la fusión de las dos disciplinas:

“Se llama periodista al literato que escribe con frecuencia o casi a diario… en un pliego que se estampa y se difunde entre el público, a veces por centenares de miles de ejemplares. Cuando se logra que estos centenares de miles de ejemplares sean comprados y leídos, el periodista que dispone de ellos y escribe dicta o inspira su contenido, no puede negarse que posee un instrumento valiosísimo para influir en la opinión para modificarla.
“El libro es un medio de publicidad y el periódico otro. De ambos medios puede valerse el escritor, pero hay en realidad diferencia literaria entre ambos medios. De una serie de artículos se forma a menudo un libro, y de fragmentos y pedazos de un libro se hacen a menudo unos artículos de periódicos.
“Tan cierto es lo dicho que hay arte de escribir o de hablar donde aparte hay poesía y prosa.
“La poesía es o puede ser lírica, épica o dramática, con no pocas subdivisiones o especies híbridas como elegías, sátiras, epístolas y fábulas.
La prosa puede ser didáctica o no didáctica, dirigirse a enseñar, a deleitar a ambos fines; puede ser narración verdadera o fingida, y llamarse historia, novela o cuento.
…cuantos son los tonos, género maneras de escribir caben en el periodismo. Y nada hay que no pueda insertarse con éxito en los periódicos, cuando la inserción es oportuna y atinada. La cuestión está en que venga a cuenta o a pelo lo que se inserta, presuponiendo que no es malo o tonto, sino que es ameno o instructivo”.

Este curso -que tomé en febrero pasado en el Instituto Literario de Veracruz- tuvo como lecturas obligatorias:

La clave Morse (Novela). Federico Campbell. Punto de lectura.

Los cínicos no sirven para este oficio. (Periodismo). Ryszard Kapuscinski. Editorial Anagrama.

Sostiene Pereyra (Novela). Antonio Tabucchi. Editorial anagrama.

Lectura sugerida: La guerra de Galio (Novela). Héctor Aguilar Camín. Ediciones Cal y Arena.
Les pasaré más lecturas si están interesados en el tema.
Un abrazo con olor a tinta.

2 comentarios:

Matías dijo...

Avelina: Soy matías kraber de Argentina, visité tu blog porque es una temática muy interesante. Hay muchas buenas cosas para leer, y te felicito por funcionar de enlace con las grandes obras. Creo que hay una unión muy sólida entre el periodismo y la literatura. Considero que el periodismo por sí solo carece de calidez y profundidad para penetrar en la mente del receptor, para vehiculizar ideas consistentes. La literatura le agrega la magia de intrometerse en la cabeza de los personajes, de medir su psicología y de interpretar sus actos, de jugar con analogías y metáforas.Mientras que el periodismo por sí solo, de la manera dura que se enseñó en norteamerica durante décadas con las famosas 5W...era prácticamente imposible. Voy a seguir visitándote...te dejo mi blog para que lo mires, es de la misma temática. Un beso y espero que te guste el comentario, y me visites.

Matías dijo...

Avelina, de nuevo yo...veo que no te dejé mi blog: www.krabermatias.blogspot.com , Besos y nos estamos encontrando